PARLANCHINES DEL REINO DE DIOS

hacedores

“Gloria y hermosura es su obra, y su justicia permanece para siempre” (Salmos 111:3).
Esta justicia del Señor se refiere a sus obras. Y dice que su justicia permanece para siempre, es decir, no es una justicia que hizo, sino una justicia que continúa haciendo, como dijo el Señor en “Juan 5:17 …Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo”. Dios es un ejemplo permanente de justicia, de trabajo y de obras. Lleva dando ejemplo desde que creo al ser humano. Lo encontramos paseándose en el Edén atendiendo su creación personalmente (Gén. 3:8), acompañando al pueblo de Israel en el desierto (Ex. 33:15), al lado de su hijo Jesús en todo momento (Mat. 26:39), y ahora continúa activo en la obra de la iglesia, como vemos en “Juan 14:13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo”. El señor es un ejemplo de trabajo y entrega permanente y para siempre. Y a eso nos llama el Señor, a ser ejemplo de los creyentes como dice “1Timoteo 4:12 …sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza”. ¿Que significa ejemplo de los creyentes? No es lo mismo “ser ejemplo de los creyentes” que “ser ejemplo a los creyentes”. “Ejemplo a”, es que no trato de que los creyentes sean de una determinada forma, diciéndoles lo que tiene que hacer. “Ejemplo de”, es que ellos imitan lo que hago, mi forma de hablar, mi fe, mi conducta, mi amor, mi espiritualidad, mi pureza. Debemos ser ejemplo de los creyentes, pero no de boca, ni con el pasado, sino de hechos y con el presente. Porque algunos dicen, «yo ya fui ejemplo en el pasado, eso ya lo hice, ahora le toca a otros hacerlo» y esa actitud es la actitud de los que ya no quieren hacer. Porque ser ejemplo es un estilo de vida no algo que hago o hice en un tiempo. Hay otros que dicen, «yo no hago, pero estoy dispuesto a hacer si hace falta», esto es otro ejemplo de alguien que no quiere hacer, porque quien no hace es porque no está dispuesto a hacer tampoco, si no haría. Y esa actitud de poder hacer y no hacer, es pecado, como dice “Santiago 4:17 y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado”. Ser ejemplo solo se logra haciendo y que los que están a nuestro lado nos vean hacer. Hay quienes hacen solo para enseñar como se hace, pero eso tampoco es ser ejemplo, ser ejemplo es hacer mientras nos hacemos acompañar del que está aprendiendo. La biblia dice en “Santiago 1:22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos”. Hay que ser un hacedor, no un hablador de lo que se debe hacer. Y hay líderes que son solo habladores, habladores de los que ellos no hacen, solo le dicen a los demás lo que se debe hacer. Esos líderes se engañan a si mismos y Dios se encarará de destituirles sino cambian su actitud. En el Reino de Dios, no hay los que hacen y los que dicen lo que se debe hacer, sino que todos hacemos y otros aprenden con nuestros hechos, no con nuestras palabras. Hay muchos líderes que dicen como se debe evangelizar, orar, comprometerse, etc, pero ellos no son ejemplo. No solo no son ejemplo porque no hacen, sino porque no saben como hacer. Y no saben como hacer porque no hacen, ya que en el Reino de Dios se aprende haciendo. Hay mucho parlanchín en el Reino de Dios, mucho lorito que repite lo que oye porque está prisionero de si mismo y de su ociosidad. Jesús no vino a decir, sino a hacer, que los discípulos aprendieran con su ejemplo. El dijo cuan se acercaba su tiempo de partir, en “Juan 13:15 Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis”. En el Reino de Dios no hay los que hacen y los que dicen lo que se debe hacer, ese es un Reino de desigualdades y en el Reino de Dios todos somos iguales, todos hacemos, todos servimos. Co el Señor dejó claro en Mateo 20:25-28, donde dice que en el mundo los gobernantes funcionan dando ordenes y mandando a los demás a hacer, pero que entre nosotros los hijos del Reino de Dios, no debe ser así, porque el Señor hará que el que se ponga en esa actitud de decir y no hacer, se convierta en siervo de los demás, porque el Señor mismo nos dio ejemplo, viniendo a servir a hacer y no a ser servido. Debemos dejar de decirle a los demás lo que tienen que hacer, y comenzar a ser ejemplo haciendo. Creo que el error de algunos líderes cristianos, es la comprensión de lo que significa “haced discípulos” (Mat 28:19). La frase haced discípulos, según el “Compendio del diccionario teológico del Nuevo Testamento”, tiene el sentido de “dirigir la mente a algo para que se experimente, para que se cree una costumbre”. Hacer discípulos implica un proceso intelectual, pero el discipulado se sustenta sobre lo práctico, sobre la imitación de lo que se ve hacer en otros. Por eso Jesús dijo en “Juan 8:38 Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre”. Y por eso los discípulos dijeron, “1Juan 1:3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo”. No hay verdadera comunión en el cuerpo de Cristo si no hacemos todos los unos por los otros, dando ejemplo. Nuestra preocupación debe ser hacer hacedores de la palabra de Dios, es decir, discípulos, no parlanchines.

Bendiciones de lo Alto 

©Ángel Manuel Hernández Gutierrez

Acerca de Ángel Manuel Hernández Gutiérrez

Padre. Doctor en Teología hc. Presidente Misión Cristiana Moderna y Asambleas de Dios Canarias. Representante Consejo Evangélico de Canarias FTV.
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