Uno de los problemas más grandes del crecimiento son los creyentes jarrones, esos que no trabajan o no quieren trabajar por el crecimiento, pero si quieren vivir de él o para él. La Iglesia está llena de estos jarrones, son gente que no contribuye con el crecimiento, no evangelizan ni discipulan a nadie, pero están ahí haciendo cosas que aunque son necesarias, son prescindibles. Esta práctica de poner en cargos de responsabilidad a creyentes que no tienen un alto grado de evangelización o discipulado, va en contra de lo que enseña la palabra del Señor en textos como el de 1 Tesalonicenses 5:12, que explica claramente que los que nos presiden deben ser los que trabajan entre nosotros. El llamado de todo cristiano es el llamado a la evangelización y el discipulado, y todo creyente debe estar realizando estas dos tareas y no convertirse en un jarrón en la Iglesia que aunque decora no gana ni discipula un alma.
En el libro “Iglesia Local agente de Evangelización”, de Michael Green, dice que el obstáculo más grande de la Iglesia local, es que está organizada para el mantenimiento de la misma y no para la misión. En este libro el autor explica claramente como hay creyentes en cargos de responsabilidad dentro de la Iglesia que nunca han llevado un alma a los pies de Jesús.
Y aunque este tipo de creyentes muestra un vivo deseo de servir en la Iglesia, no mueven un dedo en pos de la evangelización o el discipulado, algunos de ellos ni siquiera tienen compasión de sus propios familiares. El autor del libro dice que la razón principal, de por qué estos creyentes se comportan así, es porque no gozan de buena salud espiritual, pero otra de las razones es el “secularismo y el relativísmo dominante en la cultura hedonista”, es decir, el creyente que se ha dejado contagiar por el mundo, que cree que su realidad es la única realidad, y que busca solo lo que le produce satisfacción personal.
Cuando uno está enamorado de Jesús, se preocupa por lo que le preocupa a Jesús, la salvación de las almas. Y es que está demostrado que a lo que uno dedica sus miradas hacia eso le nace la pasión. Y algunos cristianos no están apasionados con Jesús, porque le miran muy poco a él, y eso se nota en su falta de dedicación a la evangelización y el discipulado. La Biblia dice en Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe… Algunos creyentes en la Iglesia no tienen su mirada puesta en Jesús, sino en el mantenimiento de la misma y creen que están haciendo algo para Jesús, pero que sorpresa se van a llevar cuando se presenten delante de él y les diga: …tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. Mat. 25:42-43.
Hay un proyecto de evangelización, en el que estamos metidos más de 1000 iglesias en España que se llama mi esperanza. Y el coordinador del proyecto para Canarias me contó lo complicado que es convencer a las Iglesias para que se metan en este proyecto de evangelización. Él me dijo, que el pastor de una Iglesia le dijo que no podían meterse en este proyecto porque los creyentes de su Iglesia no tenían amigos fuera de la Iglesia. Esta Iglesia es una Iglesia llena de creyentes de “mentalidad Gueto”, es decir, creyentes que solo están buscando y pensando en actividades internas de la Iglesia, creyentes que se sienten incómodos con La Gran Comisión y que tienen fobia a esos versículos de Mateo 28:19 y Marcos 16:15, que les crea una crisis de ansiedad si se paran un momento a leerlos. Estos creyentes siempre tienen algo importante que hacer cuando se les llama a una actividad evangelística y algunos incluso caen enfermos.
La mayoría de las Iglesia en Europa están formadas por creyentes de una edad avanzada, que está claro que dentro de 20 años se habrán esfumado y las Iglesia se quedarán vacías. Esto es un gran problema para Europa y parte de ese problema Dios lo está resolviendo con la llegada masiva de extranjeros, pero no es suficiente. Europa necesita urgentemente un vuelco completo en las prioridades de la Iglesia. Europa necesita recuperar la prioridad de la Iglesia primitiva, que no era otra que la evangelización y el discipulado como responsabilidad de todo creyente. Europa llevó el evangelio a prácticamente el mundo entero y es ahora Europa la que necesita la ayuda de ese mundo que un día ella misma evangelizó.
Creyente, no sea un jarrón, se un evangelizador y discipulador apasionado.
Pastor, Ángel Manuel Hernández
Me gustaría conocer tu opinión…

Hola Ángel:
Este tipo de personas a las cuales tú llamas jarrones, por desgracia las tenemos que soportar. Recuerda la parábola del trigo y la cizaña, ambas semillas se parecen, y sólo se distinguen en el fruto. Hay que esperar que el Señor pase la guadaña. Si lo hacemos nosotros podemos arrancar a hermanos que dan fruto, y que les une en simpatía o amistad con los que no dan fruto.
Que el Señor te bendiga, y te guíe en medio de tanto jarrón (frágil), que la rozarlo se pueda romper.
Carmelo Palmés
En eso estamos, pero la verdad es que nosotros no sufrimos de muchos jarrones, pero si de algunos muy vistosos jejejeje