Avivamiento

He oído decir a pastores e iglesias, que están esperando el avivamiento. Y yo no creo que haya que esperar un avivamiento, porque el avivamiento no se espera, se crea.

Porque yo veo el avivamiento como una hoguera, y una hoguera que está encendida a menos que uno la avive, se irá apagando y apagando hasta que se convierte en ceniza humeante. Por eso a menos que avives el fuego y la pasión en ti no habrá avivamiento.
En la escritura dice en Mateo 12:20, …no apagarás el pábilo que humea… Es una exhortación a nosotros mismos, a que no apaguemos lo que Dios encendió en nosotros, por eso Pablo le dice a Timoteo en 2 Timoteo 1:6: Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.
Pero lo maravilloso de estos textos es que nos enseñan que siempre tenemos la oportunidad de avivarnos.
LÍDER, ¡tu eres el avivamiento!, si tu te avivas, tu llama hará arder a todos los que están a tu alrededor. La gente busca llamas ardientes y se juntan a los que arden porque en el mundo hace mucho frío.
Lamentablemente no se ha inventado una máquina de moción perpetua, que se encienda y que no se apague nunca más, lo único que tenemos son maquinas que necesitan ser alimentadas con combustible que se agota.
Echale combustible a tu máquina todos los días para que no te quedes tirado en la carretera.
Pastor, Angel Manuel Hernández
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